¿Solterones?

¿Solterones?

Con una semilla de duda frente a la soltería (solterona para ser más precisa) y su connotación problemática dentro de una sociedad, me adentre a la concepción etimológica de la palabra para continuar con historia propia hasta encontrar cuando este término adquiere la calificación de adjetivo negativo…. esto fue lo que encontré:

Solterón o solterona: El diccionario de la real academia de la lengua española define esta palabra como “un adjetivo dicho de una persona: entrada en años y que no se ha casado u.t.c.s.” Frente a esta definición les digo señores de la r.a.d.l.l.e. que ese significado no dice nada; primero usted como hace para entrar en años? Los años son una piscina a la que se clava o algún mar de pelotas de años donde se entra? Revisé juiciosamente la definición de entrar y significa “ir o pasar de fuera adentro u.t.c. Prnl u.t. en sen. fig” entonces podría uno entrar y salir de los años? Mmm…

Dejando claro el significado de la palabra solterona en el diccionario y lo cual es de menor importancia, aprendamos la concepción real de la palabra.  Empezaré por argüir que en principio esta palabra no existía, deriva de la palabra solitaru (m) que significa solitario y que las lenguas romances lo modificaron por soltero que según el DRAE tiene una connotación negativa y significa “quien (aun) no ha contraído matrimonio”. Esta acepción hace claramente una relación con la teología donde la persona está “vocada” a vivir comunitariamente y de esta manera predica el génesis que “no es bueno que el hombre esté solo”. ¿y la unión libre? Mmm…

A través de mi búsqueda por google sobre la palabra solterona y su evolución, me topé con un sinnúmero de artículos de ayuda para dejar de ser solterona, como si se tratara de ayudas para atacar una enfermedad psicológica, muy similar a como dejar de ser dependiente, o cómo dejar de ser ansioso o cómo superar una depresión.  En realidad, ¿necesitamos curarnos? ¡Pues a mí hasta el momento me encanta la solteronitis!!!!

Con mayor acicate seguí mi camino y me encontré con que el estar solterona ha sido un estado castigado desde los griegos quienes no permitían votar a los solterones, y ni hablar de los romanos que tenían un castigo en el fisco para solterones. Así fue cómo encontré de donde proviene el tabú de ser solterona.

Creo que quienes tomamos la decisión de fortalecer nuestra compañía en nosotros mismos y disfrutar de esos momentos de independencia dejando atrás ese sueño juvenil de princesas de Disney (posiblemente por eso mi preferida siempre era jazmín) y novelas mexicanas y venezolanas, somos aún más propensas a tener relaciones sanas y estables, pues logramos entender la necesidad de esos espacios a solas que a muchos les cuesta reconocer.

Así fue entonces como en mi primer análisis de este tabú (que por cierto me encanta el adjetivo que le cargo al sujeto solterona) y peyorativo termino me lleva a concluir que siempre que parta de una decisión personal me va a satisfacer eternamente ponerme la camiseta o marcarme en la frente SOLTERONA con mucho orgullo.

Después de este análisis podría definir la palabra solterona como persona que ha decidido desde su propósito ser independiente, actuar por sí misma y disfrutar la construcción de una vida propia.

Lo anterior, no contraria en lo absoluto el tener una pareja y compartir una relación, así pues, en cualquier futuro que decida compartir un espacio o no, con alguien lo haré con mi apelativo y así seré una Solterona compartiendo un espacio o mi vida con alguien, eso sí, sin quitarme mi nuevo apelativo de solterona!

Autor Anónimo

Medellín

2019

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